lunes, 2 de junio de 2008

EL WATER DEL INFIERNO




PROLOGO:

Hace muchisssssssimo tiempo descubrí en un apartado lugar de la vivienda, un rincón donde los sonidos cambian de forma, donde todo, no es lo que parece. En él, he (hemos) vivido historias de amor solitarias, o en pareja. Rupturas de amores. O reconciliaciones.
Cuantos tarros de gel hemos leido, aun recuerdo ese que decia:" con Zinpiritione", que tiempos aquellos.
Allí descubrí que la semana tiene más de siete dias. Hasta que alguien te despertaba.
Recuerdo el sonido de la madera de la puerta: Pom,Pom,Pom. ,del suave, al más grave de los sonidos. Grave, no sólo el Pom,Pom sino los dulces versos que emitia la persona que se encontraba tras ella. Y que supongo deseaban compartir mis conocimientos.
Alli empecé a hacer crucigramas, a practicar mis primeros bocetos de dibujos. y a dar forma a mi trasero. Pero todo gracias a esos minuto, !que digo!... !horas!, interminables para algunos, pero relajantes para mi.
Gracias a Dios los tiempos han cambiado y ahora tenemos dos Wateres. Uno, para mi y el otro para el resto del personal.
Gran parte de mi sutil inteligencia se debe a esos gratos momentos de paz intestinal. Ese humor interno que sólo yo poseo, y que sólo los que han pasado por la etapa que he descrito anteriormente, saben entender.
Aunque no lo parezca, somos muchos los abducidos por los azulejos y el eco que forman esos miserables cuatro metros cuadrados. Pero que nos aislan de este mundo tan estupido, a no ser que tambien nos llevemos la prensa.
Habrá quién no entienda nada. Será que no toma mucha fibra.


CAPITULO UNO:



RECETAS DE COCINA

Receta nº 1


Queridos comensales: resulta que ha coincidido que estoy preparando unos caracoles para las Olimpiadas de China, pero como no les veo una aptitud luchadora he preferido cocinarlos. Yo para eso soy muy vengativo.
Ahí vá mi receta:
Primero se lavan los caracoles, no intenten hacerlo de uno en uno, es algo cansino, luego se escurre el agua y se dejan que les salgan los cuernos. Seguidamente se les echa sal gorda (no mujer, tu puedes quedarte) para desbabarlos. Se vuelven a lavar, y otra vez repetimos la operacion.
Al cabo de los meses... es broma, cuando veamos que estan limpios, se ponen en una olla y los cubrimos de agua. Lo ponemos a fuego muy lento, y ahi viene mi toque personal: cuando los caracoles han muerto y estan todos salidos, digo, afuera, se les reza un responso y se le tira toda el agua.
Se vuelve a enjuagar y volvemos a echar agua limpia y a fuego muy lento. Ahora ya se le añaden los demas ingredientes. sal, hinojo, poleo, guindilla, ajo, pimiento, cebolla, tomate, las especias para caracoles y no olvidaros de los susodichos gasterópodos.
Espero que os haya gustado y os salgan bien. Yo, los mios voy a tirarlos porque se me olvidó que al cambiarlos de agua caliente a fria se les corta la digestion y fallecen.

Receta nº 2 


Sentado en mi trono del water, he pensado mucho sobre esas personas que, debido a problemas intestinales o víricos, se vacian con gran facilidad. A estos especímenes raros, voy a dedicarles una receta mía que hará que no se marchen tan pronto de este bello lugar que es el cuarto de baño.

Arroz relleno y empanado:

ingredientes para cuatro comensales:
-una lata de atún escurrido.
-trozos de pimiento morrón verde.
-un huevo duro y pelado.
-zanahoria rallada.
-pan rallado.
-mayonesa.
-sal.
y por supuesto....
20 ó 24 granos de arroz tipo bomba.

primero se pone a hervir cinco litros de agua y medio kilo de sal, todo junto.
cuando lleve unas tres horas o así se introducen los granos de arroz, uno a uno para que no se peleen, bueno para que no se peguen.
Se dejan cocer otras tres horas. Luego se secan con una toalla limpia y blanca.
cuando esten bien secos se abren por la mitad, hay que usar un cuter o un bisturí para que el corte sea perfecto.
Se utiliza un vaciador, de esos para hacer las bolas de melón. y con cuidado de no partir el grano de arroz se retira la pulpa, que se reservará para hacer unas croquetas de arroz que ya explicaré como se hacen dentro de unos años.
El huevo, a ser posible de avestrúz, se tritura junto con el atún, la mayonesa y el pimiento morrón verde y con mucho cuidadito se van rellenando las mitades de los granos de arroz.
Luego se empana con el pan rallado, por eso se llama empanar, de pan. Si fuera con coca cola se llamaría encocacolar.
cuando se haya realizado esta operación. se mete todo en una bandeja y se deja en el congelador unos cuatro meses, pero con el congelador en funcionamiento.
Al cabo de ese tiempo, se frien directamente en aceite de girasol, es más barato, hasta que esten dorados. y se escurren uno a uno. se decoran con zanahorias ralladas y una aceituna encima(esto es opcional). y a comerrrrrrrrrrr.
os aseguro que estareis una larga temporada sin diarreas.

CAPITULO DOS:



Feliz Navidad

En las largas y tranquilas horas que paso en el trono de mi pequeño palacio suelo pensar en lo que se avecina dentro de poco.
Dentro de nada... Navidad. ! Que maravilla ¡
Qué alegría de fiestas. Todo lleno de colorines, luces, tiendas llenas de cosas que brillan. La gente corriendo, saludándose como si nunca se hubiesen visto.
Y nos acordamos claro de los que faltan, porque solo faltan por navidad. El resto del año, nada.
También está lo de comprar regalos.
-Yo no tengo problemas porque pago con tarjeta.
Compramos de todo. Aunque solo sea por comprar. Botellas de licor por si viene alguien. Que nunca se lo toman porque siempre piden whisky, a ser posible del bueno. Polvorones en caja, cuanto más grande, mejor, así tenemos para el verano.
Y como no: los regalos de reyes. Que siempre decimos que los compraremos en septiembre y acabamos el mismo día cinco llevándonos las sobras y además más caros.
Que relajación de fiestas.
¡A visitar belenes! se hace por los niños, ellos se quedan en la calle jugando a los tazos, y los padres, dentro mirando como tontos lo mismo de todos los años. ¡Si por lo menos pusieran fotos del interviú!
Qué bonita es la Navidad. Y que fría. Con lo bien que se está calentito en casa.
Yo en Nochevieja me siento... me siento... no sé, me siento como un toro en la plaza. Cuando llega la hora, miro a mí alrededor y me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo.

Todo comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix:
Tienes que llevar calzoncillos rojos, tener algo de oro para meterlo en la copa, encender una vela, pedir un deseo quemando un papel, preparar las doce uvas...
Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas.

Ya son las once:

Queréis venir, que se enfrían las gambas? Que esa es otra: te tienes que comer todo lo que está en la mesa... ¡antes de las doce! que, con las prisas, más que pelar gambas, parece que estás desactivando una bomba.
Menos mal que en mi casa somos dos alérgicos al marisco y están prohibidas.

Las once y media:
No sé porque motivo ponemos la tele a toda voz, si lo que menos se ve y escucha es ella. Todo el mundo corre con platos, vasos llenos de no sé qué bebida, manchas en la ropa y patatas fritas, que no falten.

Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Todos gritan. Si se callaran todos sería mejor ¿no?

Cuando por fin llegan las doce, todo en silencio. Por fin. Clan, clan, clan, clan... los cuartos. Tan, una. Tan, dos .tan… las campanadas.
Bueno eso creemos hasta que los de la tele dicen que no, que son los cuartos. Es que no les prestamos atención.
Mi hijo ya tiene por lo menos la mitad de las uvas en la boca. Yo no pienso pelarles otras doce más.
Todo el mundo se ríe, escupe y habla sin que nadie les entienda. Qué asco de fiesta.
El más listo de turno suele dar la orden:
-¡Ahora, ahora!
Tan, tan,
-¡Una!
-¡Que no, que vamos por la segunda!
-Tan...
-Pues me meto dos...
-Tan...
-Seis...
¡Jajaja que me ahogoooo¡
-¿Cómo que seis?
-Tan... -A mí ya no me caben más, ¿eh?
-Tan...- ¡Pues a mí me sobran cuatro!
Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos:
-Fffffelifsz año, eeeeeeeeeh, felifzcidadef, grfdddfd...
Qué alegría de fiesta.
-¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar?
Todavía está mi hijo con las uvas en la boca. Ni para adentro ni para a fuera. Y los demás besándole. Pobre criatura.
-¡¡Champán, vamos a brindar¡¡ champan, eso quisiera yo. Cava, pero del más barato.
¿Para qué vamos a desear nada? Si luego no se cumple.
Que si seamos felices, que si tengamos salud, que no falte el trabajo, que toque la lotería del niño,…
Pero si todo el mundo desea lo mismo. ¿Cómo le va a tocar la lotería a todos?
Pero, bueno, vamos a ver ¿ os parece lógico empezar el año así?
¡Qué estrés, de verdad! Pero como es Nochevieja...tienes la obligación de divertirte.

Te terminas de tomar algo parecido a vino blanco llamado cava en la misma copa de las uvas, con sus babas o las del otro si te equivocas de copa que es lo más natural. Y eso sí, los polvorones y el turrón que no falten, que lo que sobre nos lo comemos en los siguientes días, o si no, para las visitas que también hacen lo mismo.

Y luego: tachannnnn¡¡ al sofá. A ver la tele. Y a pegar cabezaditas. Qué alegría de fiesta.
Los que tienen más suerte, se acuestan, ponen una peli y hasta mañana. Lo que peor se pasa es cuando vienen los vecinos con ganas de marcha, y con más polvorones. Y se sientan en el sofá como si fuesen las dos de la tarde. Sin prisas, que hay que hacer la digestión de la cena. Y bla, bla, bla….a charlar que es noche para eso.
Luego por cortesía, suelen invitarnos a su casa para que terminemos de comernos sus sobras. Porque es una lástima tirarlas.
Ya resacosos perdidos nos marchamos y a dormir, que son las seis de la mañana, y hay que madrugar para preparar el almuerzo de Año Nuevo.

Y es lo que yo digo a: si no disfrutas en Navidad, ¿cuándo vas a disfrutar?

Feliz Navidad y feliz año a tod@s!!!!!





CAPITULO TRES:


La Plancha

Con lo tonto que parece, pero todo lo que esconde. Me refiero a mi reino, el W.C. (el bater, vamos).
Resulta, que esta tarde, como cada tarde, dentro de la tranquilidad familiar y en mi refugio natural, bajo el leve murmullo del agua de la cisterna del vecinito de arriba, realicé una rápida visión a mi alrededor buscando algo para llevarme a los ojos, o sea, para leer. Las etiquetas de los champuses ya la tenia más que aprendidas.
De pronto noté una presencia extraña, allí, frente a mis ojos, haciéndose la desentendida, como si alguien la hubiera o hubiese colocado frente a mí, con algún propósito maligno, estaba ella, la caja de la plancha.
Me quedé unos segundos pensativo:
- ¿será alguna indirecta?, o ¿tal vez sea un olvido? No, debe ser algo peor, debe ser una trampa para que yo trabaje en lo que menos me gusta. Por que yo lo único que se planchar, son los filetitos.
Pero mientras mi mente le daba vueltas a las neuronas, la tomé firmemente por las solapas y me propuse a hacer lo que todo ser humano en mi lugar haría, leer las características.
Lo primero me gustaba, buena marca, 1500 watios, made in Germany…hasta ahí todo normal.
Hasta que mire en su interior y descubrí el librito de 200 paginas mas o menos de las instrucciones de uso.
Pero empezábamos bien. Alemán, ruso, polaco, noruego… y saami, yo pensé que era una marca de refresco energético, pero no. Según el buscador de Google, es una lengua noruega. Pos´vale.
Dita sea, me acordé del señor Braun y de su amigo Philips y de toda su familia, ¿porqué, siendo el castellano la cuarta lengua mas escrita en el planeta no viene en este librito?!!!
Menos mal que estaba solo, ahí en el fondo de la caja había otro librito, jeje, portugués, francés, … español.
Después de este soponcio me dispuse a leer todo el itinerario de pe a pa de la susodicha plancha, desde la toma de corriente hasta el tipo de agua que necesita el vaporizador.
Veintitantos minutos más tarde, hice mis primeras deducciones.
Toda la vida de Dios (según mi suegra) se había planchado con un trozo de hierro caliente, eso digo yo, y ¿por qué no se sigue igual? No es tan sencillo usar la plancha. Primero tienes que comprobar el tipo de tejido, si lo compras en Decatlón no tienes problemas, ya que en su etiqueta de medio metro vienen todas sus características y además en todos los idiomas del mundo y más allá, pero si la prenda es de los chinos ya la hemos liado, a ver como pones tú en el traductor del Google los dichosos caracteres orientales.
Lo mejor es tocar los tejidos y adivinas por su tacto de que se trata, casi siempre se falla. Pero eso es otro tema.
La siguiente fase es peor, vapor o no vapor, antiarrugas o normal, antibrillo, manual, antical, con termostato…
Después de haberme aprendido todas las instrucciones y saber como se plancha un pantalón vaquero de Springfield me levanto de mi trono y me voy en busca de mi querida señora, con aires de superhéroe y le entro de esta manera:
- ¡Eh, gordi! ¿A que temperatura planchas tu las camisas?
- En algodón. -Me responde ella, sin dejar de mira la telenovela-
- Y los pantalones del trabajo ¿Eh? Anda, anda, di.
- En algodón también, pesado.
- Y los…
- ¡Todo en algodón, imbecil, como toda la vida de Dios!
Ahora resulta que todo el tiempo que me llevó aprenderme el funcionamiento de la dichosa maquinita, no valió para nada porque   da igual de donde sean los pantalones, chinos o españoles toda la ropa se plancha igual, en algodón.
Y para que puñetas pondrán tantas tonterías en las instrucciones.
- Ah, y a ver si arreglas el cable que se me ha vuelto a quemar, que hay que decírtelo treinta y tres veces para que hagas las cosas.




CAPITULO CUATRO

 El día de cumpleaños

Esta es una de esas veces que te encuentras aburrido y te dedicas a comparar tu niñez con la de tus hijos y claro, como yo para esto soy especialista, voy y me pongo a recordar la mía y la de tantas y tantos que más o menos pasaron el mismo trance.
Todo me lleva a una conclusión, o éramos tontos o lo somos ahora.
Nos quejamos y opinamos de todo lo que nos rodea, pero al fin y al cabo lo hemos aprendido de pequeño, si no, haber como se explica esto:
Desde nuestra más “tierna” infancia hemos vivido momentos de perversión. Las fiestas de cumpleaños, nuestras o de nuestros amiguitos, eran un total desenfreno, había de todo, bueno de todo no, el sexo se nos tenía prohibido con cinco años, pero ahí estaban las patatas fritas, no es lo mismo, pero intenten mojarlas en los refrescos baratos de la época. O sea, igual que el sexo a esa edad, daba asco, pero había que probarlas. Las bebidas era muy exóticas, quitando a las famosas coca-cola, fantas y mirindas, estaban las que nos servían los anfitriones, que eran las mas baratas del mercado, los nombres son imposibles de recordar, compréndanlo. No hacia falta alcohol como ahora, esos líquidos de colores fuertes te ponían la cara vuelta al revés y te lloraban los ojos como si estuviésemos viendo la escena del Titanic cuando se hunde, sobre todo cuando algún gracioso se le ocurría la feliz idea de mezclarlo con otros refrescos. Yo creo que estos fueron los inicios de los combinados.
Lo que mas se ponían en las mesas eran las medias-noches con chorizo, mortadela y algo parecido al jamón serrano, lo digo por lo salado que estaba. Pero que en realidad era foigras con chóped preparados desde por la mañana temprano, porque eso si, estas fiestas eran un laboratorio en potencia para nuestros padres, que eran los que se encargaban de organizarlas, a sus gustos, claro.
Y la frasecita graciosilla típica de ellos:
 -“Nada de drogas, ni alcohol, eh y cuidadito con las manos”. ¡¡Teníamos seis o siete años!!
Nada de drogas, y la mesa llena de sobres de petas-zetas. Entonces ¿eso que es lo que es?!!
Toda la boca pegando saltos y los ojos saltones. Por eso a nuestra edad nos gustaba Disney, “Un mágico mundo de color”, “Blancanieves”, “Alicia en el País de las Maravillas”... esto era pura droga de diseño.
Otra costumbre en esas celebraciones era parecer mayores. Hablábamos de lo cara que está la ropa de la Nancy o del partido del patio del cole, con un cigarrillo de los que nos regalaban en Reyes. Y ahí venia la gracia del papá:
-          Oye, nene, no fumes que eres muy pequeño.
-          No, si no es tabaco... es chocolate.
De fondo y como no podía faltar estaba la música típica de los payasos de la tele: “Feliz, feliz en tu día...que reine la paz en tu vida.” ¿Cómo no iba a tener paz esa criatura después de atiborrarse de bebida sintética, pica-picas y fumar chocolate? Vamos, Bob Marley era Speedy Gonzáles comparado con ese crío.
Ahora, lo que estaba bien era la música cañera de Enrique y Ana y su famoso tema del coco-ua-ua, donde se narra la vida cruel de una gallina que pierde a su madre y las demás del corral quieren enseñarle esta canción, por supuesto que no la aprendió, ni la gallina, ni nosotros, que estábamos mas tristes que el lagarto Juancho, eso, o que nos metimos en la nariz todo el polvo naranja de los ganchitos de queso y nos quedabamos muy relajados. ¿Drogas? No, no. Que va.
Esto era como las discotecas. Primero música lenta y luego... los pitufos maquineros. ¡Ala a bailar pensando en enanos azules¡ puro heavy metal.
Después de unas horas interminables y de tirar por los suelos y decorar nuestras ropas de alimentos y bebidas, llega la hora cumbre. La tarta.
Ahí estaba ella (la tarta) toda de colores y con sus velitas aun vírgenes.
-          La madre: “vamos todos a la mesa que Andresito va a apagar las velas.
Una leche, Andresito estaba recostado en el sofá y metiéndose en la boca todos los restos de gusanitos que había debajo de los asientos, totalmente extasiado debido a la ingesta masiva de bebidas isotónicas.  Esto, junto a otras tres niñas que lloraban a moco tendido pensando en la gallinita.
Una vez unificado a todo el personal alrededor de la tarta, incluido el personal mayor de edad que estaba deseando que esto acabara lo antes posible para ver la tele tranquilos, llegó el gran momento. Todos querían encender las velas, pero a la vez. La escena era dramática. La madre con los ojos de par en par, atónita, viendo el espectáculo. Todos los crios con una vela en la mano y la tarta llena de cera derretida. Hasta que por fin llegó el hombre de la casa y puso orden.
Andresito, una vez acabada la misión de aspiradora domestica tomó las riendas:
 -“esta tarta es miaaaaaaaaaa!!!!!!.
El silencio mas sepulcral se hizo en la habitación. Y ya, repuesta del primer susto, la mamá de Andresito tomó las cerillas y comenzó a encender una a una los restos de velas.
- Vamos Andresito, pide un deseo y sopla, sopla. (No podía faltar la prueba de alcoholemia).
Y soplaron, todos menos Andresito, que no se porqué, el que cumplía años era el ultimo en todo.
 Después de pasear las manos llenas de merengue por toda la casa, toca la hora de marcharse, dejando atrás todo un día memorable y feliz deseando que nos vuelvan a invitar a otro cumpleaños.
La imagen como adulto, podría parecer dantesca, como un campo de batalla, toda la casa, y digo toda, porque a ver quien tiene encerrado a un grupo de niños cinco horas en una habitación y el cuarto de baño está en la otra punta de la casa.
Pero con esos añitos tan dulces solo podíamos volver la vista atrás y ver lo bien que lo habíamos pasado esa tarde. Y sin sexo.



CAPITULO CINCO


POESÍA PARA LOS QUE SUFREN EN SILENCIO


Que pena que te dormiste
cuando bajaba la marea,
no consiguieron despertarte
ni el ruido de las olas
ni esa alegre caracola.


Camarón, camarón
no te acordaste del refrán.
Unas manos enredadas
te sacaron de tu hogar
me cachis en la hora
me cachis en la mar.


¿Porqué un ser tan diminuto
puede hacer tanto la puñeta?.
si, ya sé, los virus, las bacterias,
los ácaros de la moqueta....


Pero tú, tostadito por el sol
refrescandote en el mar,
¿por qué te dormiste canalla,
en las rocas de la playa?


Y tú, playero dominguero,
¿no tenias nada que hacer?
¿por qué no jugabas al fútbol,
al bingo o al ajedréz?


Sarpullidos por el cuerpo
cuando te tuve en mi boca
que sensación más cruenta
rascandome como una loca


No hay mal que por bien no venga
amigos tengo la mar,
y alérgicos a tí
..muchos más.


!!cruzada contra tí, mariscón!!
que una tarde de verano
entraste en mi, pecado capital
un buen tortillón.


Hasta tu olor me da asco
pero no sé que me pasa
que, carnecita de gallina
cada vez que te veo
más te deseo.


Camarón, camarón.
con tus castas enteras
gambas, cangrejos y galeras.


Cómo te odio camarón
menos mal que está tu primo,
....el mejillón.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya he visto que te has metido en nuestro blog, pero al menos la proxima vez a ver si dejas escrito que eres tu, menos mal ke te conozco bien y lo de las cantinas fue muy buena pista.

Besos

Gaditanos en Francia

CriSs dijo...

FeLiCiDaDeS PoR eL BloG Por Que CuaNdO nO VoY a La PlaYa,eSTo DisTraE eN? pueS Eso Que Es BueNiSimo SigUe eScriBienDo Que Los CaRaCoLes SaLieRon Bien jajajaja

Anónimo dijo...
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